martes, 19 de julio de 2011

Jaque mate sobre ruedas

Quien dice Abel Cárdenas Martínez, puede estar aludiendo a unos cuantos cientos de personas. Si se agrega que vive en Santa Clara (Cuba), aún continúa siendo difícil saber quién es. Pero si se añade además que conduce un bicitaxi en la piquera de la calle Marta Abreu de esta ciudad, entonces sin dificultades se llega hasta él.

Desde bien temprano puede encontrársele en las proximidades del Centro Multiservicio de ETECSA, cercano al parque Leoncio Vidal. Conversando con sus colegas, esperando una «carrera» o simplemente sentado en su vehículo de trabajo, una especie de bicicleta de tres ruedas, techo y altoparlantes con música a todo volumen que circula por la ciudad.


Abel Cárdenas Martínez (a la derecha) en una de sus muchas
partidas de ajedrez mientras trabaja

Fotos: Raúl Rodríguez Ayala
Pero muchas son las ocasiones en las que se le ve mirando inmutablemente su tablero de ajedrez, el juego que ameniza sus largas esperas por un cliente y que consigue acaparar la atención no solo de quienes se sientan a jugar con Abel, sino también de aquellos que su alrededor caminan y detienen su paso para ver la partida.

«Damas y hasta dominó hemos tenido nosotros para pasar el rato, pero el ajedrez se impuso. Es un juego que divierte, entretiene y sobre todo te pone a pensar» confesó Abel quien desde hace siete años comparte estas fraternales partidas como una función más de su quehacer diario.


Abel y sus compañeros no son un caso único. Esta imagen se repite por toda la ciudad. El juego de las piezas blancas y negras ha pasado del interior de las casas a estar directamente en las calles provocado quizá por algo que ya es más que simple entretenimiento y se ha convertido en pasión para muchos en Santa Clara.

¿Juego, deporte o ciencia?

El ajedrez, por mucho tiempo ha sido considerado el «deporte ciencia», un juego reservado para quienes gustan de ejercitar sus mentes, planificar, disponer jugadas, pensar como el contrario y adelantarse a sus movimientos. Una manera pacífica de hacer la guerra y al final quedar todos en amistad.

No es considerado solamente un juego, sino también un arte, una ciencia y un deporte mental. Está reconocido como disciplina en 156 países por reunir los requisitos propios de los deportes: accesible a todos, de carácter divertido, principio de rendimiento, regido por reglas, fórmula de competición, presencia internacional y organización plenamente deportiva (federaciones, árbitros, resultados y rankings).

Practicarlo con frecuencia es recomendado por los psicólogos, pues entre sus beneficios los especialistas destacan la prevención del Alzheimer, el mejoramiento de la memoria y la concentración, además de su uso terapéutico en problemas sociales como la drogadicción, la falta de autoestima y el ocio improductivo.

 Santa Clara, un tablero gigante

«En nuestro trabajo no se ejercita mucho el pensamiento y el ajedrez nos esfuerza el cerebro» dijo Abel quien junto con tres compañeros más se reúne en torno del tablero cada día para enfrentarse en batalla a sus adversarios.


«Conocemos el ajedrez desde pequeños, unos más, unos menos, pero todos los que aquí jugamos aprendimos en las escuelas o simplemente mirando a los que jugaban alrededor nuestro» expresó David Pino Vera quien lleva cerca de una década conduciendo bicitaxis y jugando.
A pesar de que les han disgregado en varias ocasiones, por cambios en las rutas o cierre de las calles, el ajedrez nunca se les ha separado, «ya es algo nuestro» concuerdan entre sí.

Pero no solo suyo, pues cuadras más adelante, en la piquera de la Terminal Intermunicipal, la escena se repite y así en la de la zona hospitalaria. Esta vez nuevos personajes, vidas distintas, caracteres diversos, pero igual pasión ajedrecística.

Rubén Ávila Ruíz, para sus conocidos Cienfuegos, comparte —con cualquiera que le pregunta— su experiencia acerca del juego y habla de cómo en ocasiones el mismo público que circula alrededor se detiene para verles jugar e incluso de cómo en algunas ocasiones la policía les ha llamado la atención pues tanta concentración les ha hecho obstaculizar el tráfico de los peatones.

«Hay veces que estás tan entusiasmado que no quieres perder el juego y entonces dejas pasar tu turno de llevar pasajeros con tal de no detenerte» dice sonriente Cienfuegos quien confesó además que al igual que en el amor, en la guerra todo es válido y de vez en cuando se hacen sus trampas entre ellos, pero todo en ambiente de jarana.

Pero al ver a estas personas disfrutar tan entusiasmado de este deporte, surge el cuestionamiento acerca de ¿por qué tanta aceptación popular que hasta en las calles se encuentra presente el ajedrez?

Reinaldo Gutiérrez Nerey, comisionado de la Academia de Ajedrez en Santa Clara dijo al respecto que « durante los últimos años ha influido grandemente que el movimiento ajedrecístico haya encontrado nuevos espacios para la realización de simultáneas y torneos populares» que acercan atraen al pueblo a los tableros.


«Contamos con ocho combinados deportivos en la ciudad —agregó Gutiérrez Nerey— y a través de los sitios fomentamos el trabajo en las comunidades, sobre todo en las escuelas, así desde temprana edad las personas se sienten atraídas por este juego».

Durante los últimos años Santa Clara ha tenido un papel protagónico en el desarrollo de este juego y por ello se enorgullece al contar entre quienes desandan sus calles a cuatro Grandes Maestros (GM) que engrosan la lista de 24 que posee Cuba. Son Jesús Nogueiras, Frank de la Paz, Yuniesky Quezada, Aramís Álvarez y Sandro Pozo a quien próximamente se le otorgará de modo oficial este título, quienes encabezan la representación de la más central de las ciudades cubanas.

Espacios para el ajedrez, espacios para el pueblo

Las autoridades ajedrecísticas en la ciudad abogan en estos tiempos por la apertura de nuevos espacios que propicien el acercamiento del pueblo a este deporte y a estos jugadores que sirven de inspiración a muchos. Parte de ello se ha logrado con la apertura de una nueva Academia de Ajedrez que permite atender a mayor cantidad de personas a la par del trabajo que desarrolla la antigua Academia.



Las simultáneas populares son una opción bien recibida entre 
los santaclareños
De igual modo los sitios público permanecen en la agenda y por ello —muy a tono con el ambiente veraniego que se respira en la ciudad— se ha preparado que cada martes el centro de mayor actividad de la ciudad, el parque Leoncio Vidal, sirva de sede a simultáneas en las cuales todo el que lo desea puede llegar y sentarse a jugar y con suerte, también a intercambiar con los GM que estarán apoyando estas actividades.

A todo lo anterior se unen los torneos oficiales que año tras año se celebran en la capital provincial los cuales continúan cobrando auge. Entre los más recientes está «Tras las huellas del Ché
» encuentro que permite a todos los centros laborales participar con su equipo y competir entre sí. Oportunidad que a los conductores de bicitaxis que proliferan en la ciudad les agradaría aprovechar para probarse como jugadores.

«Poco a poco nos estamos sindicalizando y quizá este mismo año podamos participar. Ya lo jugamos entre nosotros, aquí en la calle, así que sería bueno poderlo hacer con más personas» dijo Abel Cárdenas Martínez y volvió su rostro nuevamente al tablero y con una sonrisa dibujó en su mente su «jugada maestra» para con gran satisfacción lograr el anhelado «jaque mate» y salir en busca de un cliente.


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