La noticia de la unificación monetaria en Cuba está en el top de los temas más tratados en la isla. Sin dudas está dando mucho de qué hablar, sobre todo porque la información fue tan solo una escueta nota en Granma y nada más.
Este 24 de octubre Juventud Rebelde publicó una entrevista a dos especialistas en economía, quienes en un lenguaje en exceso técnico intentaron explicar a priori las ventajas de este proceso que ya comienza, pero cuyo cronograma de realización aún es un misterio.
Se hablaba en este texto que los grandes beneficios de esta decisión del gobierno, serán el dar valor al peso como nuestra moneda, permitir “medir con precisión el valor de las producciones de bienes y servicios”, así como “los indicadores macroeconómicos, como el Producto Interno Bruto, el Ingreso Nacional, los indicadores de la Balanza de Pagos, del Plan de la Economía, del Presupuesto del Estado”…
En fin, manejo nacional de la economía. Pero, ¿y qué significa esto para el cubano que solo quiere saber cómo influirá en su bolsillo?
Al referirse al ciudadano común, tanto el presidente de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba, Danilo Guzmán; como el Premio Nacional de Economía Dr. Joaquín Infante, dijeron que este cambio “logrará una participación activa y efectiva de los trabajadores en la producción”.
¿Es que acaso les van a pagar más para lograr esta “participación más activa”?
El recibir el salario en una moneda y tener que adquirir los productos en otra que vale 25 veces más que aquella en la que se recibe el pago mensual, desencanta a muchos, contraría y deprime a todos cuantos van y tienen que desembolsar 50 pesos cubanos, el equivalente a casi una semana de trabajo, para comprar un desodorante.
Cobrar en una moneda y pagar los bienes y servicios en esa misma moneda, elimina ese tortuoso paso intermedio que hasta mi sobrino con cuatro años ya conocía, pues al pedirme le comprara un chicle me preguntaba: ¿tienes divisa?
Hacer más sencillo el recibir nuestro dinero e ir a comprar es un alivio. Pero ¿significa esto un incremento de la eficiencia y la productividad? ¿Acaso la infraestructura industrial y de servicios está determinada por la moneda en que se percibe el salario?
Es cierto que se eliminará la traba que muchas empresas tienen al intentar comprar y no poder hacerlo al no manejar divisas, lo cual influye en dificultades para el trabajo a realizar. Pero seamos realistas, es un mal que se padece en Cuba: aquí te pagan lo mismo trabajes más o trabajes menos. Así que dado el caso, no entiendo entonces a los entrevistados de Juventud Rebelde.
A mi entender, en un tema que tanta expectación ha creado en el pueblo cubano, fuera y dentro del país, se debiera dar a conocer cómo este proceso afectará los precios en el mercado nacional. Porque de nada vale que ya no tenga que pagar 1 CUC por un gel dental, si en su lugar debo desembolsar 25 pesos.
Además, las posibles implicaciones en tasas cambiarias con respecto a otras monedas, pues es conocido que una buena parte del dinero que ingresa al país procede de las remesas familiares que se reciben desde el exterior.
Cuatro columnas enteras de texto y nada de contenido. Mucho ruido y pocas nueces, como diría el refrán. Eso es lo que me pareció el artículo Inicio de un proceso impostergable.
No dudo de la capacidad del periodista, al contrario, la estimo suficiente para abordar cualquier tema de forma crítica, pero el discurso que leí corresponde más al estilo de políticas editoriales como “hay que hacer algún artículo para que no digan que no publicamos nada” y no a un buen trabajo periodístico.
Como siempre, el gobierno ha lanzado la última, pero no los detalles, esos por los que penamos en momentos cuando todos queremos saber y cuando los comentarios y especulaciones comienzan a cobrar auge en las calles, centros educativos y laborales.
Hay que esperar. Es muy temprano para hablar de ventajas, sobre todo respecto al último eslabón de la cadena comercial: el trabajador. Ese que una vez más se pregunta como la cucarachita Martina: ¿con este dinero que me compraré? y que añade: ¿me alcanzará?
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