Siempre he creido en milagros, y luego de lo que hoy vi en la prensa gracias a la agencia EFE me he convencido aun más.
Por primera vez en mi vida el presidente de mi país (Cuba) ha sido cordialmente saludado por su par americano, alguien a quien desde la Isla se sataniza constantemente.
Cuando Obama en 2008 ganó las eleccion, mi grupo en el IPVCE (Instituto Preuniversitario de Ciencias Exactas) de Santa Clara celebró que un "negro" demócrata entrara a la Casa Blanca, tal como lo celebraba el pueblo americano que veía en él alguien distinto, sui géneris y que podía marcar un antes y un después en la historia de los Estados Unidos.
Cada vez me convenzo más de que mi júbilo inicial no era en vano. Obama ha intentado durante sus dos mandatos varios acercamientos a Cuba y su gobierno, pero sobre todo a su pueblo. Y puede que no concuerde con él en todo, pero sin dudas ha hecho más por una normalización en las relaciones entre nuestros dos países que muchos de sus predecesores.
Hoy la red está en pura efervecencia por esta foto sin igual. Estoy seguro (desde mi distancia con internet pues no tengo fácil acceso a ella, tal como le pasa a la gran mayoría de los cubanos en la Isla) de que muchos estarán elaborando teorías de lo que pueda pasar entre nuestros dos gobiernos a partir de este apretón de manos.
Yo solo me conformo con ver la foto y pensar que no todo está perdido. Que esta distancia que nos han impuesto las políticas está muy pronta a desaparecer. Quién sabe cuánto puede encerrar dentro de sí un simple apretón de manos.

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