Opinion TIME
jueves, 18 de agosto de 2016
Una nota...
Para mí, han sido meses hermosos y de aprendizaje, momentos que definen mi futuro. Y como cierro un capítulo de mi vida, para escribir las primeras líneas del resto de mis días, de igual manera finalizo con esta entrada mi blog Vivir la Noticia.
Los años de experimentar en estas páginas. Los logros obtenidos y los fallidos experimentos, han dado pie a reformulación de posturas y criterios, pero sobre todo, a madurar como persona y periodista.
Aunque mucho he de conocer aún y el mundo guarda demasiados secretos que necesito descubrir, pretendo no perder ni un momento en mirar, indagar, retener, comunicar.... en compartir mis opiniones sobre todo lo que nos rodea, lo que nos brinda cada día la vida y sobre lo cual quiero, necesito escribir.
Les espero en esta nueva etapa, dispuestos a compartir, dispuestos a disfrutar un Opinion TIME.
Raul R. Ayala
viernes, 29 de abril de 2016
Decido creer
Me gusta creer que soy libre de creer. A veces pienso que tengo el derecho de pensar. Sin embargo, la realidad de una sociedad subyugada a un estándar impuesto y una doctrina inamovible me despiertan de mi sueño, porque según parece hasta soñar fuera del cuadro es censurable.
A pesar de ello, me sumo a los miles que no se conforman con encajar a la fuerza en moldes que les son ajenos. Me siento comprometido con los que desean ser libres y pensar y sentir y creer porque para ello hemos sido dotados de cerebro, inteligencia y voluntad.
Decido creer porque sí, sin tener que darle explicaciones a autoridades que cuestionen mi integridad filosófica. Escojo pensar porque quiero ser independiente y no una oveja que trasquilada contra su voluntad, es conducida a un suicidio intelectual, social, político... humano.
Mi Cuba ya no es la de antes. Mi pueblo ha cambiado. Mis amigos chocan contra los muros, contra las verjas, contra los barrotes que les limitan. Se extienden a futuros inciertos tratando de alcanzar aquello que no han visto ni conocido. Mientras, observo y pienso, creo, decido y, convencido de ello, actúo.
jueves, 3 de diciembre de 2015
Crisis cíclica
A los que pensaban que la crisis de los 90 —con el éxodo de balseros y todas las demás vías de entonces— ya era cosa del pasado, estas últimas semanas han recordado que la triste historia de la emigración en Cuba aun tiene páginas por mostrar.Las experiencias de cientos y miles son testimonios, acallados por nuestros medios, que se centran en dar un discurso inconsistente y divorciado de la opinión del pueblo cubano, incluso, de la de sus propios periodistas.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Imposible conectar… intente de nuevo
Con más de una veintena de zonas habilitadas en toda Cuba —espacios de cabeceras provinciales y polos turísticos— ETECSA dispuso la libre conexión mediante cuentas temporales o permanentes de Nauta, para todos aquellos con dispositivos capaces de recepcionar la señal.
Al principio se sentía como los primeros meses de casados. No hay inconvenientes, ni discusiones… todo es un Edén. Sin embargo, la serpiente siempre llega para acabar con la tranquilidad y esta vez bajo la imagen de burocracia e infraestructura ¿insuficiente o mal planificada? Lo dejo a su criterio.
Los inconvenientes surgieron cuando los usuarios, en las horas pico del día, se daban su brinco hasta los parques o demás zonas WiFi. Luego de hallar un asiento, rincón de la acera, o piedra a la sombra de un árbol y abrir sus portátiles o activar sus celulares, el golpe llegaba al darse cuenta de que no podían conectarse.
Hay incluso quienes, algo más avezados en el tema, se han dado a la tarea de estudiar el terreno y evitar obstáculos y propiciar la distancia más cercana entre el AP y ellos. Sin embargo, cuando el número de usuarios es demasiado, es prácticamente una tortura ver cómo se van nuestros minutos de conexión, sin apenas haber podido cargar nuestras páginas en las redes sociales.
Sin embargo, acostumbrados a “pasar trabajo”, los cubanos intentamos obviar estos “detalles” y miramos optimistas aunque la cara nos cambia completamente cuando agotado nuestro tiempo de conexión vamos hacia los Telepuntos para hallarnos ante un maremágnum de clientes, aglomerados en la entrada en interminable cola.
Desconozco si en otras ciudades del país sucede de este modo. Desde el verano pasado, en Santa Clara, ETECSA dispuso que se realizaría una única fila para acceder a sus instalaciones, sin importar cuál fuese el trámite a realizar, a excepción de aquellos relativos a propiedades de teléfonos.
Resulta entonces que para poder recargar la cuenta Nauta debemos marcar una cola, que con buena suerte nos permitirá lograr nuestro cometido, luego de un mínimo de hora y media de espera.
Espera que aprovechan los revendedores, quienes como fieras al asecho usan el desespero por calor y la multitud, para erguirse salvadores que por 50 centavos más nos ofertan las tarjetas de conexión que tanto anhelamos adquirir. Es que, a río revuelto…
¿Acaso no sería más productivo incorporar la venta de cupones de recarga y tarjetas Nauta dentro de los servicios ofrecidos por los Agentes de Comunicaciones, cuentapropistas en convenio con ETECSA, desplegados por la ciudad? Una vez más, infraestructura ¿ineficaz o mal planificada?
Lo cierto es que a pesar de que WiFi Nauta es un paso importante en el proceso de democratizar y extender el internet en el país, no pocos son los inconvenientes que aún presenta su correcto funcionamiento. Algunos solubles con facilidad, otros quizás no, pero que sin dudas demanda de los directivos de nuestra única empresa telefónica sentarse a pensar un poco más en sus clientes… al fin y al cabo, si pagamos, es lo mínimos que merecemos.
martes, 8 de septiembre de 2015
¡Salven el curso escolar!
Constituido hace una semana y en funcionamiento desde el 6 de septiembre, el Contingente Pedagógico Ernesto Ché Guevara reúne a cerca de 400 estudiantes universitarios del centro del país, que se han dispuesto a suplir la carencia de profesores en las aulas villaclareñas.
En toda Cuba y bajo nombres diversos, otros tantos grupos de futuros periodistas, médicos, ingenieros, químicos o licenciados de otras ramas, hacen espacio entre su preparación docente superior y sus otras obligaciones, para incursionar como profesores en las enseñanzas Secundaria y Preuniversitaria.
A no pocos esto puede asustarles. Sobre todo a los padres de los educandos que recibirán clases impartidas por muchachos, no tan lejos de ellos en edad, y que desearían a maestros de experiencia que enseñen a sus hijos.
Para otros tantos es una salida de emergencia que ha probado ser efectiva en otros momentos, pues brinda una solución inmediata, no exenta de riesgos, y sí necesitada de permanente observación por las autoridades del Ministerio de Educación.
Si bien muchos de estos casi universitarios poseen un nivel más que suficiente para enfrentar un aula y guiar asignaturas afines a sus perfiles profesionales, lo que hoy salva las castañas del fuego a las autoridades del MINED y al actual curso escolar, no deja de ser una solución temporal que enciende la alerta roja ante la continua y preocupante escasez de maestros y profesores en las escuelas cubanas.
Políticas nacionales como la de incorporar a educadores retirados y promover las carreras pedagógicas han mostrado ser insuficiente. En un país, donde el salario medio de este sector ronda los 530 pesos cubanos, la decisión de dedicarse al magisterio ya no radica solo en la vocación, sino en la presión que realiza la deseada estabilidad financiera personal, que motiva a escoger sectores mejor remunerados.
Como parte de estos contingentes y con cierta inclinación por enseñar, hoy día me veo como uno más que se enfrenta a muchachos que desean estudiar y no perder su año por falta de profesores. Sin embargo me pregunto ¿por cuánto tiempo más la dirección del país continuará recurriendo a sucedáneos y paliativos, meras soluciones transitorias que no atacan la raíz real del problema?



