martes, 8 de septiembre de 2015
¡Salven el curso escolar!
Constituido hace una semana y en funcionamiento desde el 6 de septiembre, el Contingente Pedagógico Ernesto Ché Guevara reúne a cerca de 400 estudiantes universitarios del centro del país, que se han dispuesto a suplir la carencia de profesores en las aulas villaclareñas.
En toda Cuba y bajo nombres diversos, otros tantos grupos de futuros periodistas, médicos, ingenieros, químicos o licenciados de otras ramas, hacen espacio entre su preparación docente superior y sus otras obligaciones, para incursionar como profesores en las enseñanzas Secundaria y Preuniversitaria.
A no pocos esto puede asustarles. Sobre todo a los padres de los educandos que recibirán clases impartidas por muchachos, no tan lejos de ellos en edad, y que desearían a maestros de experiencia que enseñen a sus hijos.
Para otros tantos es una salida de emergencia que ha probado ser efectiva en otros momentos, pues brinda una solución inmediata, no exenta de riesgos, y sí necesitada de permanente observación por las autoridades del Ministerio de Educación.
Si bien muchos de estos casi universitarios poseen un nivel más que suficiente para enfrentar un aula y guiar asignaturas afines a sus perfiles profesionales, lo que hoy salva las castañas del fuego a las autoridades del MINED y al actual curso escolar, no deja de ser una solución temporal que enciende la alerta roja ante la continua y preocupante escasez de maestros y profesores en las escuelas cubanas.
Políticas nacionales como la de incorporar a educadores retirados y promover las carreras pedagógicas han mostrado ser insuficiente. En un país, donde el salario medio de este sector ronda los 530 pesos cubanos, la decisión de dedicarse al magisterio ya no radica solo en la vocación, sino en la presión que realiza la deseada estabilidad financiera personal, que motiva a escoger sectores mejor remunerados.
Como parte de estos contingentes y con cierta inclinación por enseñar, hoy día me veo como uno más que se enfrenta a muchachos que desean estudiar y no perder su año por falta de profesores. Sin embargo me pregunto ¿por cuánto tiempo más la dirección del país continuará recurriendo a sucedáneos y paliativos, meras soluciones transitorias que no atacan la raíz real del problema?
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3 comentarios:
Dignificar la profesión del maestro es también darles un salario digno, sin ellos no habrá profesionales de ningún tipo. La educación es la clave de la transformación del mundo y en ello estàn los maestros.
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